Notas de Elena | Miércoles 23 de noviembre 2016 | Esperanza antes de que comenzara el mundo | Escuela Sabática


Miércoles 23 de noviembre: Esperanza antes de que comenzara el mundo

La excelencia de una relación genuina con Cristo proviene de la obediencia a las palabras: “Tomad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí” … El obrero que ha experimentado esto tiene un intenso anhelo de conocer la plenitud del amor que sobrepuja todo conocimiento. Su capacidad para disfrutar del amor de Dios aumenta constantemente. Al aprender cada día en la escuela de Cristo, tiene una capacidad creciente para captar el significado de las sublimes verdades que son tan abarcantes como la eternidad…

Comprende que él es un material con el cual está obrando Dios y que debe ser pasivo en las manos del Maestro. Las pruebas lo asaltan, porque a menos que sea probado por la piedra de toque y por los contratiempos, nunca llegaría a conocer su falta de sabiduría y de experiencia.

Si busca al Señor con humildad y confianza, cada prueba resultará para su bien. A veces le parecerá que fracasa, pero su supuesto fracaso para alcanzar el lugar donde esperaba estar puede ser el camino de Dios para hacerle avanzar. Piensa que ha fracasado, pero su fracaso aparente significa un mejor conocimiento de sí mismo y una confianza más firme en Dios… Quizá cometa errores, pero aprende a no repetirlos. Unido a Cristo, la Vid verdadera, puede llevar fruto para gloria de Dios (En lugares celestiales, p. 28).

Todo el desprecio y la amargura que Cristo encontraba a diario no lo pudieron despojar de su serenidad. Cuando lo insultaban, él no devolvía las injurias… Nunca cruzó los límites de la corrección. ¿Quién era él? La Majestad del cielo, el Rey de gloria. La tormenta levantada por sus opositores azotaba a su alrededor, pero él no le prestaba atención. Podía darse el lujo de mantenerse en calma, porque era la encamación viviente de la verdad.

Y actualmente los que proclaman el mensaje de verdad al mundo deberían estudiar la vida de Cristo y practicar sus lecciones. Nunca olviden que son hijos del Rey celestial, hijos e hijas del Señor de los ejércitos. Mantengan una compostura tranquila en Dios, aun cuando se encuentren con personas movidas por un poder inferior y dispuestas a sostener falsedades. Tengan la certeza de que sus mejores armas son incapaces de destruir la verdad, no importa cuánto se esfuercen por ennegrecerla con sus representaciones fraudulentas. “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” (Romanos 8:11) (Exaltad a Jesús, p. 161).

Los siervos del Señor han de contar con tener que hacer frente a toda clase de desalientos. Serán probados, no solo por la ira, el menosprecio y la crueldad de los enemigos, sino también por la indolencia, la inconsecuencia, la tibieza y la traición de amigos y ayudantes… Aun algunos de los que parezcan desear que la obra de Dios prospere, debilitarán las manos de sus siervos oyendo, llevando y creyendo a medias las calumnias, jactancias y amenazas de sus adversarios… En medio de grandes desalientos, Nehemías confió en Dios; y en él está también nuestra defensa. El recuerdo de lo que Dios ha hecho por nosotros resultará un apoyo en todo peligro. “El que aun a su propio Hijo no perdonó, antes le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” Y “si Dios está por nosotros, ¿quién puede estar contra nosotros?” Por astutos que sean los planes de Satanás y sus agentes, Dios puede descubrirlos y anular todos sus consejos (Servicio cristiano, p. 297).
Escuela Sabática | Lección 9 | Para el 26 de noviembre de 2016 | Indicios de esperanza | El libro de Job | Cuarto trimestre 2016 | Guía de Estudio de la Biblia – Maestros – Alumnos | Iglesia Adventista del Séptimo Día

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