Notas de Elena | Miércoles 4 de enero 2017 | El Espíritu Santo como docente | Escuela Sabática


Miércoles 4 de enero: El Espíritu Santo como docente
Nicodemo vino al Señor pensando entablar una larga discusión con él sobre puntos de menor importancia, pero Jesús expuso los primeros principios de la verdad, y mostró a Nicodemo que lo que él más necesitaba era humildad de corazón, un espíritu susceptible de enseñanza, un corazón nuevo; que si quería entrar en el reino de Dios tenía que nacer otra vez […]. Nicodemo se extrañó de que Cristo le hablara en la forma en que lo hizo, sin respetar su posición de dirigente en Israel, y no estaba preparado para recibir la verdad, contestando a Cristo con palabras llenas de ironía. “Dícele Nicodemo: ¿Cómo puede el hombre nacer, siendo viejo? ¿Puede entrar otra vez en el vientre de su madre, y nacer?” Él reveló el hecho, como lo hacen muchos cuando la verdad cortante toca en lo vivo de su conciencia, de que el hombre natural no recibe las cosas del Espíritu de Dios. No hay nada en ellos que responda a las cosas espirituales, porque las cosas espirituales se disciernen espiritualmente. Pero aunque Nicodemo no comprendió sus palabras, Jesús no se impacientó ni se desanimó, sino que procuró hacer más clara su exposición de la verdad. Con solemne y tranquila dignidad, Jesús repitió sus palabras de una manera que le convencería de que eran verdad: “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere del agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer otra vez” (Consejos sobre la obra de la escuela sabática, p. 71).
¿No dijo Dios que concedería el Espíritu Santo, a los que lo pidieran? En la actualidad, ¿no es acaso el Espíritu alguien real, verdadero y guía fiel? Hay creyentes a los que les parece una presunción tomar al pie de la letra esta promesa. Oran al Señor para que les enseñe, y sin embargo se resisten a dar crédito a la promesa de Dios y a creer que fuimos instruidos por él para reclamarla. Si acudimos a nuestro Padre celestial con humildad, con fervor y la mejor disposición para aprender, ¿por qué poner en duda el cumplimiento de su promesa? Ni por un momento debemos desconfiar de él, porque eso significa deshonrarlo.
Cuando usted busque descubrir sus designios, su parte en esta relación con Dios consiste en creer que será guiado y bendecido al hacer su voluntad. Debemos desconfiar de nosotros mismos, no sea que interpretemos mal sus enseñanzas; aun esto podemos hacerlo objeto de nuestras oraciones, y confiar hasta lo sumo que el Espíritu nos guiará a interpretar correctamente sus planes y la obra de su providencia (Recibiréis poder, p. 116).
No profundizamos lo suficiente en nuestra búsqueda de la verdad. Cada alma que cree en la verdad presente será puesta en circunstancias en las que se le requerirá que dé razón de la esperanza que hay en ella. Los hijos de Dios tendrán que hallarse ante reyes, príncipes, gobernantes y grandes de la tierra, y éstos deberán saber que los hijos de Dios saben con certeza lo que es la verdad. Deben ser hombres y mujeres convertidos. Dios puede enseñaros más en un momento, mediante su Espíritu Santo, que lo que podríais aprender de los grandes hombres de la tierra. El universo contempla la controversia que se desarrolla en la tierra. A un costo infinito, Dios ha provisto una oportunidad para que cada hombre sepa lo que lo hará sabio para la salvación. ¡Cuán ansiosamente miran los ángeles para ver quién aprovechará de esa oportunidad!
Cuando se presenta un mensaje a los hijos de Dios, no deben levantarse en oposición contra él. Debieran ir a la Biblia, para compararlo con la ley y el testimonio, y si no soporta esta prueba, no es verdadero. Dios quiere que se expandan nuestras mentes. Quiere revestimos con su gracia. Podemos disfrutar de un festín diario de cosas buenas, pues Dios puede abrir todos los tesoros del cielo para nosotros. {Mensajes selectos, tomo 1, p. 486).

(205)

Comments

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*