Sábado 21 de junio
La bendita esperanza de la segunda venida de Cristo, con sus solemnes realidades, debe ser presentada a menudo a nuestro pueblo, puesto que al pensar en la aparición de Jesús en gloria, las cosas terrenales parecerán como nada, y los honores mundanos sin valor. El verdadero creyente vive por encima de las cosas del mundo; su vista está en el cielo y sabe que es peregrino y extranjero pues su ciudadanía está en lo alto. Los rayos de la justicia de Cristo iluminan su alma para que brille en medio de las tinieblas morales que cubren el mundo. ¡Qué fe vigorosa, qué esperanza activa, qué amor ferviente y qué celo consagrado pueden verse en su vida! ¡Qué distinción entre él y el mundo!
“Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre” (S. Lucas 21:36). “Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor… Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis (S. Mateo 24:42,44) (An Appeal to Our Ministers and Conference Committees, p. 40).
http://escuelasabatica.es/

(257)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*