Notas de Elena | Sábado 31 de diciembre 2016 | El Espíritu y la Palabra | Escuela Sabática


Sábado 31 de diciembre
Desde la niñez había conocido las Sagradas Escrituras. El ambiente de su hogar era religioso. La piedad de su vida hogareña era […], pura, juiciosa, y no estaba corrompida por falsos conceptos […]. La Palabra de Dios era la norma de guiaba a Timoteo. Recibió su instrucción línea sobre línea, precepto tras precepto, un poquito allí, otro poquito allá. Y la fuerza espiritual de esas lecciones mantuvo puro su lenguaje y lo libró de conceptos corruptores. Las instructoras que tenía en el hogar colaboraron con Dios en la tarea de educar a ese joven para que pudiera llevar las cargas que recaerían sobre sus hombros a tan temprana edad […].
Las lecciones bíblicas ejercen una influencia moral y religiosa sobre el carácter, a medida que se las pone en práctica en la vida. Timoteo aprendió y utilizó esas lecciones. No poseía talentos extraordinarios; pero su obra fue valiosa porque empleó la capacidad que Dios le había dado como dones consagrados al servicio de Dios. Su bien fundado conocimiento de la verdad y la piedad experimental le confirieron distinción e influencia. El Espíritu Santo halló en Timoteo una mente que podía ser moldeada y modelada hasta el punto de convertirse en templo que sirviera de morada al Espíritu de Dios […].
Los jóvenes deberían someterse a la enseñanza de las Escrituras y enhebrar sus pensamientos diarios y vida práctica con las sagradas palabras. De esa manera llegarían a poseer los atributos que se consideran superiores en los atrios celestiales. Se refugiarán en Dios y sus vidas testificarán para gloria del Señor {Mi vida hoy, p. 34).
La Biblia es el libro de texto, y debería ser estudiada diligentemente, no como se lee cualquier libro. Debe ser para nosotros el libro que satisface las necesidades del alma. Este libro hará sabio para la salvación al hombre que lo estudie y lo obedezca. Así como el alimento no puede nutrir el cuerpo a menos que se lo coma y se lo digiera, tampoco puede la Palabra del Dios vivo satisfacer el alma a menos que se la reciba como maestra de un sistema de educación superior, que está por encima de todo artificio humano; a menos que sus principios sean obedecidos porque son la sabiduría de Dios (Cada día con Dios, p. 125).
Todavía hay mucha verdad preciosa para ser revelada al pueblo en este tiempo de peligros y tinieblas, pero es el propósito determinado de Satanás impedir que los rayos de luz de la verdad penetren en el corazón de los hombres. Si queremos tener la luz que ha sido provista para nosotros, debemos manifestar el deseo que tenemos de ella por un diligente escudriñamiento de la Palabra de Dios. Verdades preciosas, por largo tiempo ocultas, han de ser reveladas de una manera que pondrá de manifiesto su sagrado valor; porque Dios glorificará su Palabra para que aparezca en una forma en que nunca antes la hayamos visto. Pero aquellos que profesan amar la verdad deben ejercitar hasta lo sumo sus facultades a fin de comprender las cosas profundas de la Palabra, para que Dios sea glorificado y su pueblo bendecido e iluminado. Con corazones humildes y enternecidos por la Gracia de Dios, deberíais entregaros a la tarea de escudriñar las Escrituras, listos para aceptar todo rayo de luz divina, y andar en el camino de la santidad (Consejos sobre la obra de la escuela sabática, p. 26).

(152)

Comments

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*