Sean prudentes y manténganse despiertos, porque su enemigo el diablo, como un león rugiente, anda buscando a quien devorar. 1 Pedro 5:8.

¡Auxilio! A mí no me gustaría encontrarme con un león o cualquier otro animal feroz y peligroso. Y el enemigo es comparado con un león, listo para devorarnos. Pero él no es un león cualquiera; es un león muy astuto que hace de todo para  colocarnos en peligro.
¿Cómo es que el enemigo hace eso? Con películas de terror y violencia, con juegos electrónicos de lucha o con mundos
mágicos. Esas cosas parecen inocentes, pero poco a poco nos distancian de Dios. Lejos de él, somos presa fácil para el enemigo. ¡Ten cuidado! Cuando tengas dudas en relación con una película, un juego, un dibujo animado o cualquier otra cosa, habla con tus papas con respecto a eso. Pregunta si un hijo de Dios puede mirar y escuchar aquello. Si la respuesta fuera no, mantente alejado. ¡Es lo mejor!

Hablemos con Dios
Señor, sé que el enemigo tiene muchas trampas para hacerme caer. Ayúdame a evitarlas todas. ¡Amen!

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