folleto segundoSábado 30 de marzo

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Oseas 1:1-3; Ezequiel 4:1-6; Oseas 2:12-18; 4:1-3; Santiago 5:1-7; Apocalipsis 14:6-12.

PARA MEMORIZAR:

“Y la sembraré para mí en la tierra, y tendré misericordia de Lo-ruhama; y diré a Lo-ammi: Tú eres pueblo mío, y él dirá: Dios mío” (Ose. 2:23).

PENSAMIENTO CLAVE: Aun en medio del adulterio espiritual y los juicios divinos, el amor de Dios por su pueblo nunca vacila.

EL PROFETA OSEAS ministró al final de un período muy próspero de la historia de Israel, justo antes de la caída de la Nación ante los asirios en el año 722 a.C. En ese tiempo, el pueblo escogido de Dios ya no adoraba solo a Dios sino también servía a Baal, un dios cananeo.

Ubicado al comienzo de los profetas menores, el libro de Oseas trata el tema central de la proclamación profética durante este tiempo de apostasía: ¿Ama Dios todavía a Israel, a pesar de su adulterio espiritual? ¿Tiene todavía un propósito para él, a pesar de sus pecados y del juicio inminente?

La historia personal de Oseas y su profecía están inseparablemente ligadas a su libro. Así como el profeta había perdonado a su esposa infiel y estaba dispuesto a recibirla de nuevo, Dios está dispuesto a hacer lo mismo en favor de su pueblo.

¿Qué podemos aprender de la experiencia de Oseas y de la forma en que Dios trató con el Israel descarriado?

 

(600)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*