Sábado 31 de enero 2015 | Devoción Matutina para Jóvenes 2015 | El mayor alimento para el alma

Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón. Jeremías 15:16.

Hay Alguien cuya palabra “pesa” más que toda opinión humana: es la voz del Ser infinito, omnipotente, sabio y fuente de amor. Y lo más maravilloso es que este Ser, Dios, dejó a la humanidad, como un legado del Cielo, su Revelación escrita, la Santa Biblia, para que podamos escuchar su voz infalible, exenta de error y de impureza y engaño.
¿Cómo leer la Biblia con provecho, para que sea por “gozo y alegría” de nuestros corazones?
Lo primero que me parece importante destacar es que, si bien la Biblia contiene mucha información interesante y necesaria desde el punto de vista histórico, geográfico, cultural, etc., por sobre todo es un libro espiritual, y eso es lo que debemos buscar mediante su lectura. Por lo tanto, cuando abras sus páginas, no lo hagas básicamente para buscar datos o información, sino para tratar de ponerte en comunión con Dios. No debería ser una lectura meramente intelectual sino principalmente reflexiva. Pregúntate qué tiene que ver con tu vida lo que estás leyendo; qué te enseña sobre la condición humana, sobre ti mismo; qué punto de contacto tiene con lo que te pasa, con lo que sientes, con lo que eres, con tu comportamiento, tus actitudes, tu filosofía de vida, tus valores, tus principios, tus patrones psicológicos, tus hábitos y tu conducta.
Por sobre todas las cosas, léela para saber qué te enseña acerca de Dios: cómo es él; cómo se relaciona con el ser humano; cómo es su carácter y su trato con los hombres, qué sentimientos tiene hacia ti; cuál es su voluntad moral para tu vida; y qué te promete.
Puedes leer libro por libro, de principio a fin; leerlos en el orden que te parezca; o incluso leer una porción de un libro distinto cada día. No es tan importante que abarques mucho material como que lo que leas te quede en el corazón y sientas que te ha alimentado el alma.
Lo importante es que pidas la iluminación de Dios para que puedas interpretar correctamente su Palabra y aplicarla con profundidad a tu vida, ya que la sabiduría humana no basta para entender la Revelación de Dios. ¡Bienvenido al festín!

DEVOCIÓN MATUTINA JÓVENES 2015
EL TESORO ESCONDIDO
Un encuentro con Dios en tu juventud
Por: Pablo M. Claverie
Lecturas devocionales para jóvenes 2015
www.DevocionMatutina.com

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