Sábado 5 de septiembre 2015 | Devoción Matutina para Adultos 2015 | ¡Prepárate! Tenemos una cita

“Y porque te he de hacer esto, prepárate, Israel, para venir al encuentro de tu Dios” (Amós 4:12).

Durante varios años, participé con mi esposa en la recepción que los reyes de España ofrecían el 23 de abril en el Palacio Real, en ocasión de la entrega del premio Cervantes de literatura. En la invitación al acto, la Secretaría de la Casa Real indicaba con todo detalle el protocolo a seguir: vestido corto para las señoras, traje obscuro para los caballeros, hora y lugar de llegada, salón del encuentro con los reyes, orden de prelación para el saludo, lugar del refectorio y hora de clausura.
También hay un protocolo de preparación para el glorioso encuentro que tendrá lugar cuando Jesús vuelva, como Rey de reyes y Señor de señores. La promesa del advenimiento del Señor está siempre asociada a la necesidad de una preparación responsable. ¿En qué consiste el protocolo de preparación para el encuentro con el Salvador? ¿Qué requiere el Señor de aquellos que esperamos la Segunda Venida? Tres elementos fundamentales que la divinidad ha exigido a su pueblo en tres encuentros pasados entre Dios y los hombres.
1. Santificación. En el encuentro de Dios con los israelitas en el Sinaí, Dios pidió a Moisés: “Ve al pueblo, y santifícalos hoy y mañana. Que laven sus vestidos y estén preparados para el tercer día, porque al tercer día Jehová descenderá a la vista de todo el pueblo sobre el monte Sinaí” (Éxo. 19:10, 11).
2. Arrepentimiento. En el encuentro de Jesús con los judíos en el Jordán, Juan el Bautista, su heraldo y precursor, preparó el camino diciendo: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mat. 3:2).
3. Unidad. Finalmente, cuando se iba a producir el descenso del Espíritu Santo en el seno de la iglesia cristiana, en Pentecostés, dice el texto: “Todos estos perseveraban unánimes en oración y ruego” (Hech. 1:14).
No cabe duda que estos tres encuentros prefiguraban el gran encuentro final, el más grandioso y definitivo. Por eso nos sirven de pauta y modelo: el arrepentimiento sincero y cabal, un reavivamiento de la verdadera piedad es la más urgente de nuestras necesidades. La santificación designa una forma de vida en estrecha
relación con Dios y una disposición mental: sinceridad, rectitud, integridad; el ideal a alcanzar es la piedad, la semejanza a Dios, un camino de progreso continuo. Finalmente, Dios quiere encontrarse con una iglesia en plena comunión con él y los unos con los otros, no con un pueblo dividido y enfrascado en disputas internas.
Hoy es tiempo de prepararnos para ese encuentro y ajustarnos al protocolo celestial para recibir al bendito Jesús.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2015
Pero hay un DIOS en los cielos…
Por: Carlos Puyol Buil
Lecturas devocionales para Adultos 2015
http://devocionmatutina.com
Facebook:
https://www.facebook.com/groups/DevocionMatutinaIASD

(200)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*