Viernes 14 de diciembre

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:

Lee Creencias adventistas, de la Asociación Ministerial de los Adventistas, cap. 22 y 23; “Estilo de vida y comportamiento cristiano”, Miroslav M. Kis, Tratado de teología adventista del séptimo día, Raoul Dederen, ed., pp. 759-814.

“Los actos de generosidad y benevolencia fueron concebidos por Dios para […] estimular en ellos un interés y afecto mutuo en imitación del Maestro […]. La ley del diezmo fue fundada sobre un principio permanente y fue ideada para ser una bendición para el hombre.

“El sistema de benevolencia fue dispuesto para prevenir el gran mal de la codicia. Cristo vio que, en la práctica de los negocios, el amor a las riquezas sería la mayor causa de la extirpación de la verdadera piedad del corazón. Vio que el amor al dinero congelaría en forma profunda y dura las almas de los hombres, deteniendo la corriente de impulsos generosos y cerrando sus sentidos a las necesidades del sufriente y el afligido” (TI 3:600).

“Si uno tiene salud y fuerzas, ese es su capital, de modo que debe usarlo adecuadamente. Si pasa horas en ociosidad hablando de cosas innecesarias, es negligente en su negocio, lo cual la Palabra de Dios prohíbe. Tales personas tienen una obra que hacer a fin de proveer lo necesario para sus familias, con el propósito de ahorrar lo necesario para dedicarlo a fines caritativos en la medida en que Dios lo haya prosperado.

“No hemos sido puestos en este mundo nada más que para preocuparnos de nosotros mismos, sino que se requiere que participemos en la gran obra de salvación, imitando así a Cristo, quien llevó una vida […] de utilidad para el prójimo” (TI 1:291, 292).

Preguntas para Dialogar:

  1. El tema del matrimonio y del divorcio preocupa mucho, pues es muy común. ¿De qué modo aplicamos los conceptos bíblicos cuando tratamos este tema? Si fuéramos estrictos al aplicar las enseñanzas de Jesús, ¿estaría la gente menos inclinada al divorcio? Analiza este problema
  2. Medita en el tema del diezmo. Algunos dicen que quisieran dar el diezmo a quien ellos elijan, en lugar de darlo a la iglesia de la que son miembros. ¿Cuál es el peligro de esta actitud?
  3. Ningún cristiano puede ignorar las amonestaciones bíblicas con respecto al cuidado de los pobres y los necesitados que hay entre nosotros. Al mismo tiempo, ¿cuáles son los escollos ocultos en nuestra vocación si el cuidar a los pobres llega ser el objetivo principal, en lugar de ser el medio para un fin mayor? Analiza.

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