folleto segundoViernes 31 de mayo

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: “Con infalible exactitud, el Infinito sigue llevando cuenta con las naciones. Mientras ofrece su misericordia, y llama al arrepentimiento, esta cuenta permanece abierta; pero, cuando las cifras llegan a cierta cantidad que Dios ha fijado, el ministerio de su ira comienza. La cuenta se cierra. Cesa la paciencia divina. La misericordia ya no intercede en favor de aquellas naciones” (Profetas y reyes, p. 269).

“Frente a los mundos no caídos y al universo celestial, el mundo ha de dar cuenta ante el Juez de toda la Tierra, el mismo a quien han condenado y cru­cificado. ¡Qué día de ajuste será aquel! Es el gran día de la venganza de Dios. Cristo entonces no estará en el tribunal de Pilato. Pilato y Herodes, y todos los que se burlaron del Señor, lo azotaron, rechazaron y crucificaron, comprenderán entonces qué significa sentir la ira del Cordero. Sus hechos aparecerán ante ellos en su verdadero carácter” (Testimonios para los ministros, p. 132).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:     

  1. Algunas personas del tiempo de Sofonías hicieron cosas terribles contra Dios y contra sus conciudadanos, mientras otros fueron sencillamente compla­cientes mientras se desarrollaban esos males. ¿Cuál de estos dos pecados crees que es peor a los ojos de Dios? Justifica tu respuesta.
  2. Repasa la pregunta final de la sección del lunes, donde se citan estas palabras: “No hay nada al parecer tan débil, y no obstante tan invencible, como el alma que siente su insignificancia y confía por completo en los méritos del Salvador”. ¿Qué significa confiar “por completo en los méritos del Salvador”? ¿Cómo nos revelan estas palabras la gran verdad de la salvación por solo la fe en Cristo, y por qué esta verdad es tan central en todo lo que creemos? Si no confiamos en sus méritos, ¿en los méritos de quién podemos confiar?
  3. ¿Por qué es tan fácil, especialmente para los que viven en abundancia y comodidad, olvidar cuán totalmente dependientes somos de Dios por todo lo que tenemos? ¿Cómo podemos protegernos contra este engaño fatal?
  4. 4. Medita en la idea de que Dios canta y se alegra sobre su pueblo. Ten­demos a pensar en que nosotros cantamos y nos alegramos en Dios, y en lo que él hizo por nosotros. ¿Qué significa que él cante y se alegre sobre nosotros? ¿Cómo puede ser, considerando el estado más bien patético en el que todos nos encontramos?

(357)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*