HBOOK007-pequeños800

Regresaré a casa de mi padre, y le diré: Padre mío, he pecado contra Dios y contra ti.

Lucas 15:18.

¿Cómo te sientes tú cuando le fallas a tus padres? Es muy difícil, ¿no es cierto? Dan ganas de desaparecer, encerrarse en la habitación o en el baño, desaparecer del mapa…

Afortunadamente, el amor de los padres es grande y ellos nos perdonan.

Una vez, Jesús contó la historia de un hijo que se había ido de la casa de su padre y, con el pasar del tiempo, se gastó todo el dinero que tenía.

Hasta se quedó sin nada para comer.

Fue entonces que decidió volver a la casa y pedirle disculpas al padre. Como era el hijo el que había fallado, el padre podría haberlo rechazado, pero no fue eso lo que hizo. El padre recibió a su hijo con los brazos abiertos.

El pecado separa al hombre de Dios. Afortunadamente, el amor de Dios es aún más grande que el amor del padre que aparece en la historia de Jesús. Por eso, si tú fallaste, confiesa tu pecado, vuelve a Dios y él estará con los brazos abiertos, esperándote.

 

Hablemos con Dios

Querido Padre, perdona mis pecados y acéptame nuevamente en tus brazos. ¡Amén!.

 

MEDITACIONES MATINALES PARA NIÑOS PEQUEÑOS

HABLEMOS CON DIOS

Por: Sueli Ferreira de Oliveira – Marta Irokawa

__________________________________________________

Visite nuestra web Oficial: www.DevocionMatutina.com

Espacio Adventista: www.EspacioAdventista.org

Devoción Matutina en video:

Youtubewww.youtube.com/jespadillchannel

Vimeowww.vimeo.com/jespadillchannel

__________________________________________________

(250)

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*