Lunes 17 de diciembre 2018 | Devoción Matutina para Adolescentes | Si tú eres muy feliz aplaude así

«Todos los que siguen mis caminos son felices» (Proverbios 8: 32, NTV).

Todos queremos ser felices. Jesús entiende este deseo y por eso habló sobre la felicidad en su sermón más famoso. De hecho, captó la atención de la multitud iniciando el Sermón del Monte con las Bienaventuranzas, una lista de promesas para alcanzar la felicidad (la palabra «bienaventuranza» proviene del adjetivo latino beatus, que significa «feliz»).

A primera vista, pareciera que hay gran probabilidad de que esta lista nos haga desdichados y no alegres. Pero si la leemos con detenimiento, veremos que Jesús tiene maneras sorprendentes e inesperadas de traer felicidad a nuestra vida: «Felices los de espíritu sencillo, porque suyo es el reino de los cielos.

Felices los que están tristes, porque Dios mismo los consolará.

Felices los humildes, porque Dios les dará en herencia la tierra.

Felices los que desean de todo corazón que se cumpla la voluntad de Dios, porque Dios atenderá su deseo.

Felices los misericordiosos, porque Dios tendrá misericordia de ellos.

Felices los que tienen limpia la conciencia, porque ellos verán a Dios.

Felices los que trabajan en favor de la paz, porque Dios los llamará hijos suyos. Felices los que sufren persecución por cumplir la voluntad de Dios, porque suyo es el reino de los cielos» (Mateo 5: 3-10, LPH).

Algunas de estas promesas de felicidad suenan algo contradictorias, ¿verdad? (¿Felices los que están tristes? ¡Eso no tiene sentido!). Pero Jesús sabía de lo que hablaba. Lo que él quería decir es que podemos ser felices aun en los momentos de tristeza y de debilidad, porque es cuando más cerca estamos de él. Seremos felices cuando busquemos la paz en lugar de buscar peleas o cuando seamos honestos y amables en vez de mentirosos y manipuladores. Él estaba tan seguro de que eso nos haría felices que le dio una promesa a cada bienaventuranza (vuelve arriba y lee de nuevo esas promesas, ¡son grandes recompensas!).

Este es el plan para la felicidad que Jesús trazó para ti: la felicidad llegará a tu si sigues estos principios.

Ponlo en práctica: ¿Con cuál de las Bienaventuranzas te identificas más? Ponía en práctica esta semana.

Sigue el plan de Jesús, y verás que tendrás una sensación de profunda paz y felicidad.

Ponlo en oración: Agradece a Dios porque nos ayuda a ser felices aun en las malas experiencias.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES 2018

¿Y ENTONCES…?

Heather Quintana

Lecturas Devocionales para Adolescentes 2018

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