Lunes 3 de diciembre 2018 | Devoción Matutina para Adolescentes | ¿Cuál es la prisa?

«Bueno es el Señor para los que en él esperan» (Lamentaciones 3: 25, NBLH).

Si eres como la mayoría de los adolescentes, seguramente llevas algún tipo de cuenta regresiva. Tal vez estás contando los días para poder sacar tu licencia de conducir. O quizás llevas la cuenta regresiva para el final del año escolar o para el comienzo de las tan esperadas vacaciones.
Los adultos no somos diferentes. Si hablas con cualquiera de ellos y les preguntas sobre sus vidas, lo más probable es que se precipiten a comentarte sobre ese gran logro que tanto esperan. Los solteros están tratando de casarse y los que están casados quieren tener un bebé, y los que ya tienen bebés están intentando conseguir una casa más grande porque ahora necesitan más espacio.
La Biblia nos dice repetidamente que avancemos con calma, esperando en el Señor. Él quiere que disfrutemos el día de hoy. Si pensamos solamente en el futuro, no podremos ver las bendiciones que Dios nos está dando hoy mismo.
El salmista declara: «¡Estemos hoy contentos y felices!» (Salmo 118: 24). Bajemos la velocidad y disfrutemos el ahora, el hoy. No perdamos la oportunidad de reír, de aprender o de amar. Sobre todo, no nos perdamos del hoy por estar centrados en el mañana. Tal vez estás ansioso por mudarte de la casa de tus padres o por graduarte de la escuela secundaria, pero estos años tienen muchas cosas especiales que Dios quiere que atesores y no solo que soportes mientras deseas que pasen rápidamente.
Habla con Dios cada mañana sobre tus planes para cada día. Y como dijo el salmista, pon todo delante de Dios; luego espera y verás lo que él hace en tu vida: «De mañana escuchas mi voz; muy temprano te expongo mi caso, y quedo esperando tu respuesta» (Salmo 5: 3). Vive un día a la vez de la mano de Dios, y no te decepcionarás.

Ponlo en práctica: ¡Disfruta el día de hoy, independientemente de lo que suceda! Presta atención a los pequeños detalles que hacen tus días especiales, y siéntete agradecido. Por ejemplo, si formas parte de un equipo deportivo y tuvieron un buen juego, disfrútalo. Anima a tus compañeros de equipo y disfruta de la actividad. Al final del día, piensa en tres momentos que te gustaron.

Ponlo en oración: Agradece a Dios por el día de hoy. Entrégale tu vida y dile que confías en sus manos tu presente y tu futuro.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES 2018
¿Y ENTONCES…?
Heather Quintana
Lecturas Devocionales para Adolescentes 2018

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