Lección 12 | Martes 18 de junio 2019 | La paz que triunfa | Escuela Sabática Adultos

Martes 18 de junio
LA PAZ QUE TRIUNFA
¿Qué consejos tiene el Nuevo Testamento para los matrimonios divididos por la religión? 1 Corintios 7:12-15; 1 Pedro 3:1, 2.
La bendición de ser un cónyuge cristiano. En 1 Corintios, Pablo responde a las preocupaciones de los conversos sobre si el estar casados con un cónyuge incrédulo podría ofender a Dios o contaminarlos a ellos y a sus hijos. No es así, dice Pablo. El estado sagrado del matrimonio y sus intimidades deben continuar después de la conversión de uno de los cónyuges. La presencia de un cónyuge cristiano “santifica” al otro cónyuge y a los hijos del matrimonio. La palabra “santificar” debe entenderse en el sentido de que los cónyuges incrédulos entran en contacto con las bendiciones de la gracia al vivir con sus cónyuges cristianos.
Aunque suene desgarrador, el cónyuge incrédulo quizá decida renunciar al matrimonio. Si bien las consecuencias serán graves, la palabra misericordiosa de nuestro Dios, que siempre defiende la libertad de elección, es “no se lo impidan”. “En tales circunstancias, el cónyuge creyente queda sin obligación” (1 Cor. 7:15, NVI).
Llamados a vivir en paz. La clara preferencia de la Palabra de Dios es que, a pesar de los desafíos de un hogar dividido espiritualmente, se pueda encontrar un camino para que la paz de Cristo reine allí. La esperanza es mantener el matrimonio intacto, dar evidencias del triunfo del evangelio en medio de la dificultad y promover el bienestar del cónyuge con quien el creyente es una sola carne, aunque no sea creyente.
¿Cuáles podrían ser las limitaciones de la responsabilidad de un creyente hacia su cónyuge no creyente?
La bondad, la misericordia, la fidelidad inquebrantable, el servicio humilde y el testimonio fascinante por parte del creyente constituyen la mayor posibilidad de ganar al cónyuge no cristiano. La sumisión en un matrimonio cristiano deriva de la reverencia a Cristo (comparar con Efe. 5:21). Cuando un cristiano se dirige con sumisión cristiana a su cónyuge incrédulo, la primera lealtad siempre es para con Cristo. La fidelidad a los mandatos de Dios en nuestra vida no requiere que un cónyuge sufra abusos de ningún tipo a manos de una pareja violenta.
¿Hay alguien en tu iglesia que está luchando con un cónyuge incrédulo? Si es así, ¿de qué manera práctica podrías ayudar?
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Lecciones de Escuela Sabática para Adultos
Lección 12: Para el 22 de junio de 2019
“¿QUÉ HAN VISTO EN TU CASA?”
2er. Trimestre 2019 – Las Etapas Familiares
Narración: Carlos Martín

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