Lección 4 | Viernes 26 de abril 2019 | Para estudiar y meditar | Escuela Sabática Adultos

Viernes 26 de abril
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
“En medio de una vida de labor activa, Enoc mantuvo constantemente su comunión con Dios. Cuanto mayores y más apremiantes eran sus labores, tanto más constantes y fervientes eran sus oraciones. Él seguía excluyéndose de toda sociedad en ciertos períodos. Después de permanecer por un tiempo entre la gente, trabajando para beneficiarla por su instrucción y ejemplo, se retiraba, para pasar un tiempo en la soledad, con hambre y sed de aquel conocimiento divino que solo Dios puede impartir.
Al comulgar así́ con Dios, Enoc llegó a reflejar más y más la imagen divina. Su rostro irradiaba una santa luz, la luz que brilla en el rostro de Jesús. Al terminar estos períodos de comunión divina, hasta los impíos contemplaban con reverente temor el sello que el cielo había puesto sobre su rostro” (OE 53). Aunque esta historia de Enoc es alentadora y tiene algo poderoso que decir sobre aquellos que eligen pasar tiempo en soledad, muchos se enfrentan a una soledad no deseada. No quieren estar solos. Si bien es cierto que siempre podemos tener una comunión gozosa con el Señor, quien está siempre presente, a veces anhelamos la compañía humana y la camaradería. Qué importante es que, como iglesia, estemos preparados para acercarnos a aquellos que podrían estar sentados junto a nosotros cada sábado pero que están pasando por un terrible período de soledad. Al mismo tiempo, si tú estás atravesando un momento así, busca a alguien de la iglesia (o en otro lugar) en quien sientas que puedes confiar y díselo. Muchas veces, las personas no se dan cuenta por lo que está atravesando una persona con solo verla. Al menos, a algunos les resulta fácil esconderse detrás de una máscara.
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. Tu iglesia ¿cómo puede aprender a ser más sensible hacia las necesidades de los que se sienten solos en su medio?
2. “No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación” (Fil. 4:11). Lee el contexto más amplio de estas palabras de Pablo. ¿Cómo podemos aprender a aplicar esto a nosotros mismos? Al mismo tiempo, ¿por qué debemos ser muy cuidadosos en cómo citamos este pasaje a alguien que realmente está sufriendo?
3. En la clase, hablen de alguna ocasión en que hayan vivido una profunda soledad. ¿Qué los ayudó? ¿Qué los hirió? ¿Qué aprendiste en ese momento que podría ser de ayuda para los demás?
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Lecciones de Escuela Sabática para Adultos
Lección 4: Para el 27 de abril de 2019
CUANDO ESTAMOS SOLOS
2er. Trimestre 2019 – Las Etapas Familiares
Narración: Carlos Martín

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