Notas de Elena | Lunes 8 de abril 2019 | Cómo tomar decisiones acertadas | Escuela Sabática

Lunes 8 de abril: Cómo tomar decisiones acertadas
En una vida completamente dedicada al beneficio ajeno, el Salvador hallaba necesario retirarse de los caminos muy transitados y de las muchedumbres que le seguían día tras día. Debía apartarse de una vida de incesante actividad y contacto con las necesidades humanas, para buscar retraimiento y comunión directa con su Padre. Como uno de nosotros, participante de nuestras necesidades y debilidades, dependía enteramente de Dios, y en el lugar secreto de oración, buscaba fuerza divina, a fin de salir fortalecido para hacer frente a los deberes y las pruebas. En un mundo de pecado, Jesús soportó luchas y torturas del alma. En la comunión con Dios, podía descargarse de los pesares que le abrumaban. Allí encontraba consuelo y gozo.
En Cristo el clamor de la humanidad llegaba al Padre de compasión infinita. Como hombre, suplicaba al trono de Dios, hasta que su humanidad se cargaba de una corriente celestial que conectaba a la humanidad con la divinidad. Por medio de la comunión continua, recibía vida de Dios a fin de impartirla al mundo. Su experiencia ha de ser la nuestra (El Deseado de todas las gentes, p. 330).
Cuando no piensan en Dios ni le veneran… como su consejero y su fuerte torre de defensa, ¡cuán pronto los pensamientos seculares y la perversa incredulidad penetran en su vida y la vana confianza y la filosofía acuden a reemplazar la fe humilde y confiada! Con frecuencia se estiman las tentaciones como la voz del verdadero Pastor, porque los hombres se han separado de Jesús. No pueden estar seguros un momento, a menos que alberguen buenos principios en el corazón, y los apliquen en toda transacción comercial.
“Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, demándela a Dios, el cual da a todos abundantemente, y no zahiere; y le será dada”. Santiago 1:5. Esta promesa es de más valor que el oro o la plata. Si con corazón humilde buscamos la dirección divina en toda dificultad y perplejidad, tenemos la promesa de su Palabra de que obtendremos misericordiosa respuesta. Y su palabra nunca faltará. El cielo y la tierra pasarán, pero su palabra nunca pasará. Confiemos en el Señor, y nunca seremos confundidos o avergonzados. “Mejor es esperar en Jehová que esperar en hombre. Mejor es esperar en Jehová que esperar en príncipes”. Salmos 118:8, 9 (Testimonios para la iglesia, t. 5, p. 402, 403).
En la Palabra hallamos amonestaciones y promesas sustentadas por Dios. Se nos invita a escudriñar esta Palabra para hallar ayuda cuando nos vemos en situaciones difíciles. Si no consultamos la Guía a cada paso, preguntando: ¿Es éste el camino del Señor? nuestras palabras y acciones se mancharán de egoísmo. Olvidaremos a Dios, y andaremos por caminos que él no escogió para nosotros.
La Palabra de Dios rebosa de preciosas promesas y consejos útiles. Es infalible, porque Dios no puede equivocarse. Brinda ayuda en cualquier circunstancia y situación de la vida; y Dios observa con tristeza cuando sus hijos se apartan de ella para recurrir a la ayuda humana (Mi vida hoy, p. 27).
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Notas de Elena G. de White
Lecciones de Escuela Sabática para Adultos
Lección 1: ara el 6 de abril de 2019
LAS DECISIONES QUE TOMAMOS
2er. Trimestre 2019 – Las Etapas Familiares
Narración: Maira Fermin

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