Notas de Elena | Sábado 2 de marzo 2019 | El evangelio eterno de Dios | Escuela Sabática

Sábado 2 de marzo: El evangelio eterno de Dios
En comparación con los millones del mundo, los hijos de Dios serán, como siempre lo fueron, un rebaño pequeño; pero si permanecen de parte de la verdad como está revelada en su Palabra, Dios será su refugio. Están bajo el amplio escudo de la Omnipotencia. Dios constituye siempre una mayoría. Cuando el sonido de la final trompeta penetre en la prisión de la muerte, y los justos se levanten con triunfo, exclamando: “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿dónde, oh sepulcro, tu victoria?” (1 Corintios 15:55) para unirse con Dios, con Cristo, con los ángeles y con los fieles de todas las edades, los hijos de Dios serán una gran mayoría (Los hechos de los apóstoles, p. 471).
Las perplejidades aumentarán; pero nosotros, como creyentes en Dios, afirmémonos mutuamente. No rebajemos la norma, sino que mantengámosla elevada, mirando al Autor y Consumador de nuestra fe.
Todos necesitamos más valor cristiano para levantar el estandarte en el que están inscritos los mandamientos de Dios y la fe de Jesús… La línea de separación entre los obedientes y los desobedientes debe ser clara y definida. Debemos estar firmemente decididos a cumplir la voluntad del Señor en cualquier momento y lugar…
Sobre cada conciencia debiera escribirse como quien burila sobre la roca con cincel de acero, que el verdadero éxito, para esta vida o la venidera, no puede obtenerse sino por la obediencia fiel a los principios eternos de la justicia (Sons and Daughters of God, p. 215; parcialmente en Hijos e hijas de Dios, p. 217).
La predicación del evangelio no ha sido encargada a los ángeles, sino a los hombres. En la dirección de esta obra se han empleado ángeles santos y ellos tienen a su cargo los grandes movimientos para la salvación de los hombres; pero la proclamación misma del evangelio es llevada a cabo por los siervos de Cristo en la tierra (El conflicto de los siglos, p. 312).
Nos acercamos al fin de la historia de esta tierra y los diferentes aspectos de la obra de Dios se deben llevar a cabo con un sacrificio personal mucho mayor del que se manifiesta en la actualidad. En un sentido especial, el trabajo para estos últimos días es una verdadera obra misionera. La predicación de la verdad presente, desde la primera letra de su alfabeto hasta la última, significa esfuerzo misionero. La obra que se ha de realizar exige sacrificio a cada paso de su desarrollo. De este servicio altruista los obreros surgirán purificados y afinados como oro probado en fuego.
La contemplación de las almas que perecen en el pecado debiera despertarnos a la realización de mayores esfuerzos para llevar la luz de la verdad presente a los que se hallan en tinieblas y especialmente a los que habitan en regiones donde hasta ahora se ha hecho muy poco con el fin de establecer monumentos para Dios. En todas partes del mundo se debe comenzar una obra que debería haber sido hecha hace mucho tiempo y se la debe llevar adelante hasta su culminación (Testimonios para la iglesia, t. 7, p. 54).
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Notas de Elena G. de White
Lecciones de Escuela Sabática
Lección 10: Para el 9 de marzo de 2019
EL EVANGELIO ETERNO DE DIOS
1er. Trimestre 2019 – El libro de Apocalipsis
Narración: Maira Fermin

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